¡Muy buenas! Después de la visita al Machu Picchu, donde nuestras fuerzas escaseaban en aquella tremenda subida, decidimos ir a pasar unos días de relax total. ¿Y qué mejor sitio en Perú que Punta Hermosa? Punta Hermosa es uno de los 43 distritos del país sudamericano y limita al oeste con el Océano Pacífico. Sus playas son conocidas en toda América por su belleza y tranquilidad.

En nuestro caso, decidimos pasar cinco días alejados de la vida ‘turista’ y alojarnos en en el Luisfer Surf Camp, un hostal pegado a la costa donde por 30 euros por persona/día tienes alojamiento y pensión completa. Además, la dueña nos dejó usar sus tablas de surf para practicar un poco, por lo que nos ahorramos algo de dinero. ¡El surf es muy difícil, os retamos a quedaros de pie en la tabla más de cinco segundos!

Punta Hermosa, a dos horas en autobús del centro de Lima, tiene un paseo marítimo repleto de restaurantes, bares y discotecas para pasar un buen rato. Pero, sin duda, venir a este lugar ha supuesto recargar pilas para lo que nos espera… ¡Barbados, allá vamos!
